La FIFA ha lanzado una dura advertencia desde su sede en Zúrich: cualquier transmisión, retransmisión o comentario no autorizado de la Copa Mundial 2026 enfrentará severas consecuencias legales. Esta ofensiva no solo va dirigida a las cadenas de televisión piratas, sino que pone en la mira directamente a plataformas de streaming, creadores de contenido e influencers.
La alarma se ha encendido entre periodistas independientes y creadores digitales debido a la radicalidad de la medida. La FIFA no se limitará a perseguir a quien robe la señal de video de los partidos; su política de propiedad intelectual prohíbe terminantemente el uso sin licencia de elementos visuales como logotipos oficiales, mascotas e imágenes del trofeo, de marcas registradas como «Copa del Mundo» o «Mundial 2026» y de cualquier mención o alusión directa al torneo con fines de difusión o lucro en redes sociales.
Para ejecutar este control en América Latina, el organismo designó a la firma Infront Sports & Media. Esta empresa desplegará tecnología avanzada de reconocimiento digital para rastrear y dar de baja contenido ilícito en tiempo real. Quienes infrinjan las normas se exponen a bloqueos inmediatos de sus cuentas, demandas civiles por daños y denuncias penales según las leyes de cada país.
«La protección de estos derechos es esencial para la sostenibilidad del fútbol mundial», señaló un vocero de la institución, argumentando que estos ingresos garantizan el retorno de inversión de sus socios comerciales y financian el desarrollo del deporte en sus 211 países afiliados.
El histórico certamen —que por primera vez contará con 48 selecciones y 104 partidos— se celebrará del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México. Quienes planeen sumarse a la fiebre mundialista para generar interacciones en sus redes tendrán que pensarlo dos veces antes de usar el nombre del torneo en vano.